APRENDER PARA ENSEÑAR.
Todas las personas tenemos objetivos y metas en la vida. Cuando las tenemos muy claras y luchamos por ellas, acabamos consiguiéndolas.
Muchas veces, una de las claves para cumplirlas está en proponerse objetivos y metas a corto plazo, que sean viables y que nos motiven para llegar a ellas y hacerlas realidad. Un ejemplo a nivel escolar podría ser la elaboración de un pequeño proyecto, sobre un tema concreto y trabajarlo a lo largo de una semana, realizando alguna estrategia de Aprendizaje Cooperativo.
Otras veces, los objetivos y las metas a conseguir, nos las planteamos a más largo plazo. Necesitamos que el tiempo nos vaya dando posibilidades para desarrollarnos, formarnos, crecer... y poder así, conseguirlas. Un ejemplo a nivel escolar podría ser trabajar a lo largo de todo el curso, toda la materia a través de Proyectos y con múltiples estrategias de Aprendizaje Cooperativo.
También podemos marcarnos objetivos y metas que pueden ser a largo plazo y resultar algo utópicas. Las personas asumen un compromiso a lo largo de su vida, trabajando y luchando por ellas y aunque a nivel general, en la mayoría de las ocasiones, no logran verlas cumplidas, sí lo consiguen a nivel personal y en casos concretos. Un ejemplo puede ser la lucha que estamos llevando a cabo muchos sectores de la sociedad, para construir una #EducaciónInclusiva en la que todas las personas sean respetadas, aceptadas y valoradas como ciudadanos de primera.